
Desde las viejas cortes griegas y aún antes de eso los payasos han estado entre nosotros. De hecho, su naturaleza esencial no ha cambiado en absoluto. Son intérpretes de lo intangible, de lo que no puede verbalizarse sino a través de lo absurdo.
En realidad, la historia de los payasos es menos grotesca de lo que podríamos pensar. Si bien el arquetipo del Payaso Maligno (Evil Clown) hunde sus raíces en un pasado antiquísimo, su forma externa es relativamente moderna.
Uno de los primeros payasos siniestros de la literatura de hecho estuvo basado en un bufón real que causó alrededor de cien muertes. En la ficción se lo llamó Hop-Frog, y...